Ha corrido mucha agua desde esa noche, en que definitivamente abandone sin aviso “Eduardo al día“, mi antiguo blog. Las dos razones principales que llevaron a que tomará tal decisión fueron principalmente dos. Primero, por motivos personales que no quiero profundizar, pero que me significaban reducir considerablemente mi preocupación por mi blog.
La segunda, por mi aburrimiento de la blogósfera en general, y en particular de la chilena.
Mi historia personal con los blogs comienza en octubre de 2003, cuando empecé a probar una herramienta basada en PHP llamada b2\cafelog, principalmente porque la cuenta de hosting gratituo que usaba solo soportaba dicho lenguaje de programación :P. En ese entonces un joven, llamado Matt, empezaba a desarrollar una versión alterna de b2\cafelog, también en PHP, qué tiempo después iba a ser uno de los CMS más utilizados en el mundo: WordPress.
De ahí hasta mediados-finales de 2006 (Si, no recuerdo cuando me suicide virtualmente :P) pasaron muchas cosas: El nacimiento (y muerte) de millones de blogs - y miles pasando del .blogspot.com al .cl o .com -; el auge de WordPress y el ocaso de MovableType, Firefox 1 y 2.0, Arturito (¿Qué habrá sido de su “inventor”?); el espantoso plan “Mi Primer PC” del gobierno, la respuesta blogera “Mi Primer PC… Pero de Verdad!“; el autonombrado “Jurú de los blogs” Fernando Flores y su sitio AtinaChile (qué se bien podría llamarse AtinaOvejas), la adquisición de Google del indiscutido rey de los blogs, Blogger; etc, etc.
Pero si algo critique en su momento, fue la orgía que tenían los blogs acerca de ellos mismos.
Trataba de convencerme que cosas como “Que el blog de fulanito decía algo en contra del blog de zutano, y mengano hacia una entrada en el propio, destacando la novedad del medio” eran porque el “medio estaba naciendo” (por lejos, la frase más usada -y hasta abusada- en ese tiempo), y cosas así.
Pero, ¿Saben qué? Me aburrí de todo eso. Era desgastante y más allá de las innumerables entradas tipo “Conoce la nueva función de Firefox 2.0″ y de las peleas “blogger A con B, en el blog C”, que aparecían por decenas de miles, sentía que no aportaba mucho a la discusión, salvo en ciertas ocasiones. Así, que en un determinado momento de mi vida, decidí que debía cambiar de rumbo y decirle adiós a los blogs…
Pero una cosa es que lo que uno quiere, y otra muy distinta es como se desarrollan las cosas al final.
Desde mi abrupta salida, solo me dedique a ser un espectador casual de algunos blogs, ante lo cuál cabe señalar que desde mi salida hasta ahora la blogósfera no ha cambiado un ápice en su forma de actuar. Para bien o mal, así son las cosas y no creo a estas alturas que eso vaya a cambiar.
Pero a pesar de lo anterior, muchas veces antes de este momento quería volver, porque uno cuando es blogger ya no hay marcha atrás. Porque tienes mucho que decir, pero no tienes donde y como hacerlo, y eso es muy frustante.
Entonces, empezando por mi cuenta en Flickr, después Twitter, siguiendo con Tumblr, y terminando acá; empiezo mi nuevo reencantamiento con los blogs.
Se que todo el trabajo anterior lo doy por perdido, pero no me importa. Si hay que volver a hacer las cosas desde cero, se hacen y punto.
Pero si algo aprendí de mi antiguo blog es que desde ahora solo voy a escribir por pasión y no por presión, como era antes.
De ahí a que este blog se llame “D154 - Directo desde Valparaíso”, quitando mi nombre para poner mi pasión por como cambia el mundo y las cosas que me rodean; desde la ciudad que amo, Valparaíso.
Esperando que está sea la única entrada personal en este blog, a empezar el nuevo viaje…
Escrito en Yo y mi blog
